1816-2016 200 años de Patria

1816-2016 200 años de Patria
2016 Año del Bicentenario de la Independencia

3/12/15

FELICES FIESTAS

En cada Arból deja tu deseo de.......





Para que en la Noche Buena se cumplan con la bendición del Nacimiento del Salvador



Y cuidado con
 Sino,  no podremos decir todos juntos



BLOQUE IV LA CENTRALIDAD DE LA ENSEÑANZA Y EL CONOCIMIENTO EN LA CONFIGURACIÓN DE LAS TRAYECTORIAS ESCOLARES


 ESTIMADOS COLEGAS DEL 13:

 Compartimos con ustedes el material de lectura y visión previa y obligatoria para las jornadas de PNFP Nuestra Escuela que se realizarán los días 11 y 14 del corriente mes y año. En estas jornadas trabajaremos el Bloque IV: LA CENTRALIDAD DE LA ENSEÑANZA Y EL CONOCIMIENTO EN LA CONFIGURACIÓN DE LAS TRAYECTORIAS ESCOLARES. 

Cordialmente. Equipo Directivo.






Material de lectura




 Actividades
"SABERES DOCENTES"

 Luego de la visión del video:
  1. Reflexionar en torno a cómo se abordan los conflictos entre los docentes de su institución y cómo lo hacen en situaciones de clase.
  2. Registrar por escrito qué sostendrían y qué cambiarían.
  3.  Definir estrategias para monitorear sistemáticamente esos acuerdos

 "ENSEÑANZA E INCLUSIÓN  



  1. De acuerdo con lo expuesto en el material audiovisual, reflexionar acerca de los cambios que serían necesarios para repensar “nuestra escuela” como ámbito de aprendizaje y su importancia para la inclusión social.

15/9/15

RÉGIMEN ACADÉMICO 2015

Estimados Colegas del 13

                                    


Aquí una síntesis del RÉGIMEN ACADÉMICO PARA LA EDUCACIÓN SECUNDARIA 2015- Presentación del Colegio Provincial Nº13. Resolución M.E.C.Y.T. 1085/15.


Este material se encuentra disponible en la fotocopiadora CyF o en el blog de la "Escuela Secundaria".


¡Saludos Cordiales!






14/8/15

Gracias!!!

¡Muchas gracias, Prof. Elisa Díaz, por colaborar con el blog!

Imágenes del trabajo de los colegas del PNFP "Nuestra Escuela" - 13/08/15
























Actividades Bloque 3 - Eje 3 "INTERPELACIÓN A LA ORGANIZACIÓN"

Estimados colegas: tal como lo prometimos, les dejamos las dos actividades que deben presentar hasta el día 18 del corriente mes y año. Recuerden los que no asistieron que deben presentar éstas actividades y la correspondiente a las jornadas anteriores. Para los que deben recuperar asistencia, ya se les informará sobre el trabajo que deberán presentar. Cualquier duda, estamos a disposición. Saludos cordiales.






ACTIVIDAD 1. Grupal. Para todos los grupos.

Les proponemos la lectura del siguiente texto:

6. Cierre y desafíos para continuar trabajando[1].
Si miramos nuestra escuela hoy y evaluamos sus resultados en términos de los aprendizajes de nuestros alumnos veremos que —a pesar del marco normativo que habilita nuevas posibilidades para organizar el trabajo educativo en las instituciones— todavía la realidad dista de que todos los chicos estén en la escuela (al menos en muchas), aprendiendo. Ya lo hemos visto en la evaluación institucional que iniciamos.
Sabemos que la educación de calidad no se logra de un día para otro, sino que implica reconocimiento y objetivación del trabajo educativo, revisión y aprendizaje permanente sobre lo que hacemos, reflexión sobre la realidad, búsqueda colectiva de nuevas formas de trabajo educativo e invención de nuevos caminos.
Las resoluciones del Consejo Federal de Educación, especialmente la 174/12, la 84/09, la 93/09 y la 188/12, nos trazan algunas posibilidades. Nos hablan de la escuela que tenemos que cambiar para que el derecho a la educación sea posible. Pero, al mismo tiempo, nos plantean estrategias cercanas y ya conocidas: tutorías, grupos de aceleración, grupos multigrado o multiciclo, escuelas de reingreso, centros de escolarización secundaria de adolescentes y jóvenes, escuelas de alternancia, entre otras muchas y variadas experiencias. Es decir, mientras el marco normativo plantea la necesidad de un cambio profundo en las formas de hacer escuela, nos dice también que mientras lo construimos, podemos desarrollar algunas acciones complementarias, remediales, que habiliten —hoy— trayectorias escolares reales y significativas de los chicos que la transitan.
La propuesta es, entonces, la búsqueda de sentidos provisorios, de miradas que, despojadas de prejuicios, nos anticipen las escenas con las que posiblemente no van a coincidir nuestras apreciaciones, para explorar modos alternativos y con-textuales de construir las experiencias educativas. Probar, investigar y compartir se presentan como una manera de buscar respuestas a la variabilidad y complejidad que revisten sujetos y situaciones en un mundo donde las certezas se hallan conmovidas pero donde el acto educativo como acto de transmisión, de inscripción, de recibimiento, es el que nos permitirá repensar la construcción de lazos sociales y el vínculo entre generaciones.
El cambio que la escuela requiere está en proceso. Lograr la educación de calidad que nos proponemos llevará seguramente mucho tiempo y trabajo, pero estamos convencidos de que, en nuestro país, se hará con las manos, las ideas, la experiencia y los saberes de todos y cada uno de nosotros.

Preguntas para la reflexión y la producción: ¿Cuáles son los aspectos positivos y cuáles requieren ser revisados en la organización institucional para alcanzar los desafíos del Nivel Secundario? En función de ellos, ¿qué condiciones deberíamos generar desde la escuela para garantizar su concreción? ¿Qué potencialidades, saberes, prácticas sirven de base para convertir en logros esos desafíos? ¿Qué cambios serán necesarios para crear esas condiciones? ¿Con qué actores? ¿Por qué?

ACTIVIDAD 2. Grupal. Para todos los grupos.

Leer atentamente el siguiente texto[1]:

“En un contexto donde las instituciones tradicionales se encuentran cuestionadas, los medios de comunicación se constituyen en actores de peso y sus formas de nombrar la realidad cotidiana tienen efectos sociales concretos. Así, los jóvenes son representados públicamente, y posicionados desde el discurso mediático, en el espacio de la carencia, de aquello “otro” que lo socialmente valorado, o directamente son responsabilizados por las problemáticas sociales que afectan al conjunto. Uno de los lugares comunes es ubicar a los jóvenes en el plano de la apatía, falta de participación y desinterés en los asuntos comunes. Diversos trabajos han comenzado a discutir estas construcciones simplificadas de la cultura juvenil y proponen miradas más complejas y atentas a los modos emergentes de relación de los jóvenes con lo político (Bourdieu,1978, 1990; Beck, 1999; Reguillo, 2000; Valderrama, 2004).
Otra de las operaciones discursivas que realizan los medios en relación con los jóvenes –y principalmente, con aquellos de sectores populares– es vincularlos con la violencia, el delito, las adicciones. La equivalencia construida entre la condición juvenil y estas problemáticas sociales marca, etiqueta y estigmatiza a los sujetos. El análisis de la antropóloga mexicana Rossana Reguillo (2000) da cuenta de este proceso, considerando que los medios actúan “como caja de resonancia de un imaginario al que le sobran miedos y le faltan chivos expiatorios” (Reguillo, 2000, pág. 55). En este sentido, afirma que se realiza una transferencia de responsabilidades de la sociedad hacia los jóvenes al tratar temas como la violencia, la falta de seguridad y el incremento de la delincuencia sin los debidos contextos sociopolíticos, poniendo a los jóvenes de sectores marginales como responsables directos y exclusivos de estas cuestiones.
Así, ellos se convierten en “chivos expiatorios” de las problemáticas sociales. Este paisaje se completa, como afirma Florencia Saintout (2009), posicionando por un lado a los ciudadanos –devenidos en consumidores, vecinos y víctimas de la violencia–, y por el otro a los jóvenes, de quiénes “nada se puede esperar” y que además hacen peligrar aquello que la sociedad propone como sus valores centrales: la propiedad privada, la vida, el orden.
Otro modo muy actual de presentar a los jóvenes en los medios es aquel que podríamos denominar “estetización de la juventud” (Llinás, 2009). En los últimos tiempos, hemos visto aparecer en los medios jóvenes que se identifican con distintos grupos, como los llamados floggers o emos. Las formas de mostrarlos, de indagar acerca de sus intereses, vestimentas y gustos musicales, permite pensar que estas miradas no dejan de construirlos en un “otro” del conjunto social del “nosotros”, que los postula y etiqueta como diferentes o “raros”. Esta operación que estetiza a los jóvenes, a la vez, los señala y estigmatiza, quedándose sólo en lo que muestra y dificultando el análisis y la reflexión crítica sobre aquello que se presenta. Así, los medios –“instrumentos poderosos de fabricación de reputaciones” (Sedel, 2009)– imponen una representación alarmista de los jóvenes, en tanto encarnan los “males” que afectan a la sociedad en su conjunto. Frente a estas construcciones, resulta interesante analizar si existen otros modos de pensarlos, convocarlos, incluirlos, por parte de la escuela, la política y el Estado.
En el marco del panorama brevemente reseñado, el diseño de políticas educativas para la enseñanza secundaria es uno de los nudos más complejos. De la multiplicidad de acciones, programas y líneas de política para el nivel hemos identificado –a los fines de este trabajo– dos de ellas (Centros de Actividades Juveniles y Escuelas de Reingreso), ya que consideramos que pueden dar lugar a reflexiones interesantes para pensar cambios en el núcleo más difícil de conmover de la escuela secundaria. Además de esta nota común entre ambas políticas, es posible señalar que las transformaciones que ellas se proponen no se localizan en el “corazón” del sistema ni de la escuela, sino en espacios de “frontera” o de “borde”. La potencia de estos espacios –así como también sus riesgos– será objeto del análisis siguiente”.

Preguntas para la reflexión y la producción: ¿Qué opinan sobre lo que plantea el texto? ¿Cuáles son los aspectos positivos y cuáles requieren ser revisados en la organización institucional para alcanzar los desafíos del Nivel Secundario? En función de ellos, ¿qué condiciones deberíamos generar desde la escuela para garantizar su concreción? ¿Qué potencialidades, saberes, prácticas sirven de base para convertir en logros esos desafíos? ¿Qué cambios serán necesarios para crear esas condiciones? ¿Con qué actores? ¿Por qué? ¿Es posible un cambio en nuestra institución?




[1] Cuaderno de Trabajo N° 3 – PNFP.